Hija, no subas fotos muy personales. No subas cosas que te puedan dar pena en unos cuantos años (insert Musically here). Por favor no critiques por whatsapp, ni por escrito, ni por voice message, ni por nada. No compartas cuentas. No le dés tu contraseña a nadie. No te pongas en situaciones en las que una foto tuya pueda ser usada en tu contra. No sientas que no pasa nada si reenvías algo de lo que tú conciencia se pueda arrepentir.

La redes sociales seguras NO existen. Mientras exista el “screenshot” o el “reenviar” va a existir el tipo de gente (muy seguramente alguien de tus followers) que no les guste lo que posteas, que puedan tener “malas vibras”, que tienen intensiones de lastimar… o simplemente que tienen la cabeza inmadura propia de su edad (si, la misma edad que tú) y que no dimensionan el daño que pueden llegar a causar o causarse ellos mismos. Nunca digas algo por escrito que no le dirías a la cara a esa persona y por favor y más importante que todo: no te burles de nadie NUNCA. Ni en redes sociales, ni en persona, ni en confianza y casi casi que ni en tus sueños. Y así como disco rayado tooooodos los días.

Aveces parece que les entra por una oído y les sale por el otro. Muy seguramente algo se les queda y con el favor de Dios, la libren toda su vida de caer en los enredos de la tecnología de hoy y su “sobre-información”.

Lo que si es muy seguro es que a las palabras se la lleva el viento, pero el ejemplo arrastra. Me considero una mamá de las típicas aquí en mi pueblo. En todo estamos. Y aunque te niegues, si tienes un celular, ya te enteraste. Punto y final. A nosotros también nos llegan una cantidad de mensajes, alertas, noticias y hasta el clima de pasado mañana en Tailandia. También tenemos redes sociales y también queremos saber que le pasó a quién y cómo y cuándo y si Chuchita ya estará enterada o si será necesario reenviarle la información? Hasta de la pandemia de piojos del colegio vecino sabemos.

¿O apoco nadamas tenemos el Instagram y el Facebook para estar al corriente de los parientes y amigos que viven lejos? Nos gusta ver quién tuvo fiesta, quien cumplió años, que niño se saco el trofeo, quién es una princesa bailarina, quien tiene otra pareja, quien se va a casar, no se diga la fotos de los hijos guapísimos sonriendo y también nos preguntamos porque, porque, porque a esta persona siempre le gusta subir fotos de sus músculos…. Really?

Lo que no está bien es que pregonemos de mamás (o papás) súper educadoras, leídas, exigentes y de este siglo, si le damos “reenviar” a cosas que puedan perjudicar a alguien (a propósito de Ruby y sus XV). No me gusta escupir pa’rriba. Tampoco me doy baños de pureza. Yo misma, con este lindo dedo, también reenvié la sátira de Gael García porque me pareció bastante cómica. Una buena carcajada fue digna de compartir, según yo en ese momento. Pero ahí estuvo el chiste. Yo también caí en la parte que pregono de “no reenvíes cosas que perjudiquen o se burlen o critiquen”. No me quiero imaginar por lo que pasó esa pobre niña. Con su fiesta de XV años en riesgo y la gente haciendo memes con su cara y la de sus papas.

Todos nos acordamos de la de los Tacos, la mamá con su fiesta de 4to de primaria, el video de invitación de unos niños a una fiesta de parejas, los fotos de los niños “bien” que andan golpeando y tantas y tantas más. Fueron pasadas y pasadas y vueltas a pasar (por adultos y que nadie diga “yo nunca”) por todos los chats del planeta. Eso, aquí y en China, es llamado CYBERBULLYING. No tienen que ser niños ni adolescentes para que el este tipo de bullying surja efecto….. por más que creamos que esta gente se ganó a pulso las críticas y burlas por poner o hacer tonterías. Nadie se merece el desprestigio por más que se ponga de pechito. Pero pues ajá…. bonito ejemplo el que ponemos nosotros reenviando cosas. “Las palabras se las lleva el viento…..”

Alomejor nuestros hijos no se den cuenta de que es lo que circula por nuestras redes pero ojalá tampoco sean víctimas nunca de una burla de esas que circulan por todos los rincones del globo o sean bulleados ciberneticamente. Y lo que es peor, ojalá y no sean ellos los que dañan a alguien más…
Todos a poner nuestro grano. Pensemos en nuestros niños. Si se puede.

Just sayin’

-T.Armenta