Hazlo. Exponte. Sube esa barbilla. Que no se note qué tal vez no sepas lo que haces. Créetela. Fíngelo si es necesario. Sé fuerte. Tú eres capaz. Considérate apreciada. Arrasa con todo. Ten el control. Evita pensarlo tantas veces. Date la oportunidad. Sé ejemplo. Si es imprecindible, ten miedo. El triunfo es tuyo. Darnos por vencido nos ha pasado a todos por la cabeza. Tienes que ser tu mejor porrista. Si no has de triunfar esta vez, entonces fracasa…. pero tú hazte presente. Sé la primera en la fila. Arriésgate. Aviéntate como si tuvieras alas…. como si el mundo fuera tuyo…. como si no existiera la incertidumbre. Deja las dudas a otros. Tú no. Te pusieron aquí y te hicieron parecerte al más grande de los grandes. Por lo tanto considérate valiosa y comprométete a honrar quien eres. Siempre.

Si te caes, te levantas. Si te tiran, te levantas. Si no te puedes levantar, entonces imagínate que te levantas. Si es preciso, llora y patalea pero el suelo no es opción.

Despéinate. Desespérate. Y luego ten paciencia. Pide ayuda. La ayuda siempre viene y vendrá de allá arriba pero tampoco es magia. Hay que ponerse el guante de catcher y saber voltear al cielo. Nadie atrapa la bola del triunfo si no sabe de donde viene. Y cuando la caches, agradece. Constantemente agradece.

Vivir en posición de arranque esperando el disparo de salida, sigue siendo esperar…

Que anhelen otros. Tú…. tú vé y haz.

-T.Armenta