No sé que hora es. Desperté porque sentí ganas de ir al baño. Me paro a tientas para no prender la luz.

Escucho al perro afuera del cuarto rasgando la puerta. Seguramente la cerré sin querer. Quiere entrar pero yo estoy tan amodorrada que lo ignoro.

Sigo mi camino pero en el fondo de mi adormilada mente me empiezo a preguntar porque siento que mi destino está más lejos que de costumbre. Estiro mi mano esperando tocar la entrada al cuarto de baño pero no siento nada. Doy dos pasos más con precaución suponiendo chocar con algo pero solo hay espacio. La incertidumbre me hace despertar de golpe. Abro mis ojos y agudizo mis sentidos. Solo veo obscuridad y hay un absoluto silencio. ¿Que pasó con el ruido de Rex? El cuarto está helado y siento una necesidad imperiosa de llegar al WC.

No me atrevo a caminar más. Algo pasa justo frente a mi. Inhalo bruscamente y contengo la respiración. Siento el grito ahogado en mi garganta y advierto como se pone mi piel de gallina. ¿Me lo habré imaginado? Trato de no hacer ruido. No se que hacer y el miedo se empieza a apoderar de mi. Mi corazón late tan fuerte que lo puedo sentir en mi pecho.

Me quedo paralizada unos momentos. Decido regresar a la cama lentamente para empezar de nuevo el recorrido. En lugar de eso, entro en pánico y lo que quiero encontrar es el switch para encender la luz. Empiezan otravez los rasquidos en la puerta. Esta vez se tornan acelerados, como si el perro sintiera cierta urgencia por entrar. Grito su nombre pero pareciera que no lo escucha. Solo rasca la puerta con más insistencia y empieza a llorar. Sus aullidos penetrando mis oídos como una alerta.

¿Rex? ¡Rex! ¿Que te pasa?

Continúa rascando la puerta unos segundos más y de pronto silencio. Silencio y obscuridad. Estoy perdida. No se como explicarlo pero la amenaza es tal que no encuentro otro remedio que reconocer la presencia de algo o alguien. No creo en esas cosas y aún así tapo mi boca con la mano y me lamento de haber gritado. No quiero llamar la atención. Es como anunciarle a quienquiera que sea en donde estoy y mi situación de alarma.

Me sorprendo a mi misma preguntando con voz agitada:

¿Quién es?

.

.

.

Parte 1 de 3

-T.Armenta