Me mantengo informada sin buscar obsesivamente artículos, videos y mensajes sobre el tema. Darle tantas vueltas insistivamente, lejos de exentarme del contagio, me genera más dudas y menos respuestas.

Respeto otras opiniones porque ni siquiera he terminado de formar la mía al respecto.

No contabilizo el número de muertos. Saber ese dato no me va a dar inmunidad.

Pido a Dios por los enfermos, difuntos, personas desahuciadas y por todos los valientes al servicio de éstos.

Mi sistema inmunológico tiene mejor desempeño escuchando y pensando cosas positivas y no tanto mensaje fatalista. El temor, enojo, frustración y tristeza generan más temor, enojo, frustración y tristeza.

Hago cuánto debo para mantener mi salud física. No veo porque no hacerlo con mi salud mental…. no se diga la espiritual.

Confío.

Ayudo en lo que puedo.

Me cuido, cuido a los míos y cuido a los demás haciendo lo que debo y siguiendo indicaciones.

Estar encerrada o limitada, no debilita mi existencia. Sigo siendo yo.

Hago lo que me trae paz usando mi sentido común y actuando con responsabilidad.

Pido consejo cuando tengo dudas.

Sé a quien llamar y cómo actuar en caso de ser necesario.

Enfermarme es lo último que quiero… pero estar alimentando miedos y generando ansiedad es más mórbido aún.

La vida, aunque a veces pareciera que está en stand-by como ahora, es una. Intento vivirla.

¡Para eso es!

-T.Armenta