EL PINO: Proyecta mi estatus de buen gusto. Se muestra distinguido, elegante, con estilo y perfecto.

EL NACIMIENTO: Hecho a base de monitos de yeso… de esos de la feria del pino… de esos que son todo, menos bonitos… de esos que se rompen a la menor provocación…

EL PINO: Tiene cada foquito estratégicamente ubicado, con adornos hermosos adquiridos a través de los años. Todos combinan perfectamente y todos tienen su lugar decisivo y determinante en cada rama. Colocarlos con guantes quirúrgicos es lo único que me falta.

EL NACIMIENTO: No sólo es raro por tener monos de diferentes tamaños. Es feo y tiene la capacidad de hacer a cualquiera que entre a mi casa levantar la ceja.

EL PINO: Lo pongo yo sola y hasta sigo toda una metodología. Nadie puede tener la osadía de pretender mover ni un solo adorno, sea voluntaria o involuntariamente, sin creer que se va a librar de un grito de la bruja de la casa.

EL NACIMIENTO: Crece con cada navidad que pasa. Todos los años vamos a la feria del pino y cada miembro escoge un monito nuevo. Comemos un elote y volvemos a casa emocionados a poner entre todos el nacimiento con música navideña.

EL PINO: Majestuoso y esplendoroso.

EL NACIMIENTO: Es la tradición más divertida de la navidad en este hogar.

EL PINO: Majestuoso y esplendoroso.

EL NACIMIENTO: Representa el verdadero espíritu navideño y alegra a la familia entera.

EL PINO: Majestuoso y esplendoroso.

EL NACIMIENTO: El momento más esperado de la época.

EL PINO: Majestuoso y esplendoroso.

EL NACIMIENTO: El que está creando memorias inolvidables cada navidad.

¿Cuál nos trae más alegria?

¿Cuál representa el espíritu navideño?

¿Cuál nos une más como familia?

¿Cuál nos acerca más a Jesús?

En mi casa, es nuestro nacimiento aunque éste no sea bonito. Más bien es feo.

¿Cuál es sólo un adorno?

¿Cuál carece del verdadero motivo que merece la época?

¿Cuál es sólo un capricho de su autora?

En mi casa, es mi pino majestuoso y esplendoroso.

Doblo las manos. Admito mi derrota. El señor de la casa ha dado en el clavo todos estos años con su nacimiento de monitos de estética dudosa. Es algo que él también hacía cuando era niño. Que acierto tan grande el de su papá, que pasará su primera navidad en el cielo, de dejarnos esta tradición que seguramente pasará de generación en generación.

Antes verlo en la entrada de mi casa me provocaba ansiedad. Ahora verlo me hace feliz y sentir en paz. Este año no hubo churros ni elote en la feria por la pandemia pero no nos hicieron falta. La clásica foto de cada año, en la que las niñas se acomodan de la misma manera desde chiquitas con los puestitos en el fondo, y en la que se ve como van creciendo al pasar de lo años, ahora es diferente. Esta vez salen sólo simulando tener su elote en la mano y con sus cubrebocas bien puestos, lo cual solo hace que se noten sus sonrisas más que nunca.

En este 2020 brindo por la venida del niño Jesús, por lo que representa la navidad, por las tradiciones familiares y por las todas las cosas que hicimos o dejamos de hacer por primera vez.

-T.Armenta

Merry Christmas to all, and to all, a good night.